¿Cómo son las castañas de cajú?

Las castañas de cajú crecen en el árbol de marañón tropical (Anacardium occidentale) arriba de la manzana del anacardo. Esa manzana es de color rojo o amarillo y se parece un poco a una pera y parece ser muy sabroso, pero es perecedero y muy vulnerable. En Brasil se consigue la fruta en los mercados locales y también se venden “suco de cajú” en casi todos los supermercados, que es el jugo de la fruta de cajú. Cuando ves una fruta de cajú por primera vez junto con la nuez (que es la parte con que se mantiene en las ramas del árbol), te darás cuenta del por qué del precio de las castañas de cajú. Básicamente, para llenarte un recipiente chiquito necesitás medio árbol de frutos. Bromean que la manzana del anacardo es un fruto de mentira y que su fruto real es el cajú.

¿Cómo usar este ingrediente?

Las castañas de cajú sin tostar se tuestan como 10-15 minutos en un horno a 160°C o en una sartén hasta que se doren bien. Si ya las compraste tostadas, no hace falta tostarlas de nuevo (pero lo más rico es comprarlas sin tostar, porque así guardan mejor su sabor).

Pasa lo mismo que con el maní que cuando está caliente tiene una estructura más suave, entonces para comerlas hay que dejarlas enfriar. A pesar de que a veces la etiqueta diga que son crudas, siempre están tratados para que ya no son tóxicos. Se pueden guardar en un lugar seco durante meses.

¿Qué nombres tiene?

Anacardos, castañas de cajú sin sal, anacardos, sin tostar, anacardos al vapor.