Con un nombre así, no pudimos dejar de visitar esta nueva sucursal de Möoi (mooi en holandés (sin acento) significa "lindo").

El primer local de Möoi queda en Belgrano, en Cuba 1985. Hace unos meses abrieron un nuevo local en pleno Palermo H.

  • Día / Noche: Día
  • Dirección: Costa Rica 5468
  • Sitio: www.mooirestaurant.com
  • Horarios: Martes a domingos de 9 al cierre.
  • Promedio: klompje-review-halfklompje-review-halfklompje-review-halfklompje-review-halfklompje-review-halfklompje-review-halfklompje-review-half

La carta es variada y tiene opciones veganas y vegetarianas, pero faltan los picantes (aunque obviamente no haya sido lo que fuimos a buscar ahí). Hay bastantes más opciones vegetarianas de lo que se suele encontrar en otros locales.

Algo para mejorar en su atención es que tuvimos que esperar entre 10 o 20 minutos para que nos trajeran la carta. No los vamos a aburrir acá con este tema; para eso escribimos Cómo atender una mesa.

Hay bastantes más opciones vegetarianas de lo que se suele encontrar en otros locales.

¿Qué pedimos?

  • Ensalada Veggie $125
  • Kebabs de carne $70
  • Risotto balls $56
  • Papas crocantes $65
  • Variedad de quesos $65
  • T. Key Lime Pie $52
  • Zucardi Bonarda $125
  • Servicio de mesa $42
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La ensalada Veggie

En general los platos salieron bien y a tiempo. El emplatado y la presentación en todos los casos fueron correctos.

Como había muchas opciones en la carta nos decidimos por dos tapas, una ensalada y el plato de quesos para probar un poco de cada cosa. El plato de quesos nunca llegó y lo tuvimos que pedir de nuevo. Lo que sí llegó sin que lo pidiéramos fueron unas papas con salsa verde que era básicamente aceite con algo verde que no se sabía muy bien qué era.

El servicio de mesa costó 21 pesos por persona, lo cual nos pareció algo exagerado teniendo en cuenta que no hay mantel, no hay servilletas de tela y que te traen pan con casancrem mientras esperás.

De todos los platos que pedimos, las Risotto balls (croquetas de arroz) y el kebab de carne fueron la mejor parte. Ambos venían con salsitas, una de mayonesa con mostaza de dijon y otra de yogurt.

Como no es muy habitual encontrar kale en muchos restaurantes nos decidimos por esta ensalada que nos pareció una buena combinación de salado y amargo. Lo que no terminó de convencernos es la ejecución, sobre todo por los 125 pesos que nos cobraron. Lo que llamó la atención fue el ketchup que pusieron encima que en la carta decía que era chutney. Las croquetas estaban bien de sabor aunque algo secas.

Terminamos la experiencia con una variedad de quesos que en realidad habíamos pedido antes y que se habían olvidado de servir. Era un plato colmado de queso, pero lamentablemente no sobresaltaba por la variedad ni novedad de los productos (la santa trinidad de brie, gouda y roquefort), además de que la presentación era casi literalmente una montaña de queso. Mejor hubiera sido algunos quesos no tan conocidos en menor cantidad. Una nota aparte se merece el “chutney” que se ve en el centro del plato. La carta no aclaraba de qué era el chutney, y nosotros nunca pudimos averiguarlo.

El lemon pie para terminar estuvo bien pero lo dulce deslucía el acido del limón que prácticamente no se sentía.