Los repollitos de bruselas son una de las verduras más odiadas por los chicos en Holanda y es un verdadero castigo comerlos. Menos mal que el paladar cambia con los años para que podamos apreciar su sabor especial. En esta receta hicimos una adaptación de indonesia con Sambal Goreng.

Originalmente vienen del Mediterráneo donde ya se cultivan desde hace miles de años. Después de la antigüedad, su cultivo comenzó en el norte de Europa, pero el momento exacto en el que pasó no está claro. Parece que se remonta a esa época la referencia a Bruselas, que en algunos idiomas como el español se sigue utilizando. Existen dos tipos de repollitos: verdes y púrpuras (las últimas son mucho más difíciles de conseguir en Argentina, o mejor dicho, prácticamente imposible).


Curiosidad.
En Holanda guardan los repollitos durante una hora en el freezer antes de cocinarlos, porque sueltan más sabor después de congelarse parcialmente, como pasa en invierno cuando la helada pasa por la tierra por la madrugada.

Existen varios tipos y tamaños dentro de cada color y para esta receta recomendamos buscar los repollitos más chiquitos. Como es una verdura que no siempre está disponible, también se puede hacer esta receta con los más grandes y cortarlos al medio. En Holanda guardan los repollitos durante una hora en el freezer antes de cocinarlos, porque sueltan más sabor después de congelarse parcialmente, como pasa en invierno cuando la tierra se congela por la noche. Muchas personas prefieren prepararlos una vez que “la helada pasó por encima,” aunque en inviernos muy severos puede llevar a un sabor demasiado amargo.

Ingredientes

  • 250gr de repollitos de bruselas
  • 3 echalotes
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cuch. de café de laos o galanga en polvo
  • 1 lemon grass o 1 cuch. de café en polvo
  • 2-3 cuch. de aceite vegetal
  • 1 cuch. de café de sambal oelek / picante
  • 1/2 cuch. de café de pasta de camarón (para vegetarianos reemplazar con un cubito de verdura)
  • 1 hoja de lima o 1 hoja de limón
  • 1 cuch. de café de azúcar de palma (reemplazar con azúcar negro)
  • Sal
  • 2ml de água de manteca de coco (no es leche de coco)

Preparación

  1. Lavá los repollitos y cortá los que son demasiado grandes al medio. Pelá los echalotes y el ajo y el laos (galanga). Cortá todo finito en pedacitos.
  2. Cortá la parte superior del lemon grass y hacele un nudo. Machacá el tallo, así suelta más sabor al cocinarlo.
  3. Calentá el aceite en un wok a fuego alto.  Luego disminuí el fuego y freí la cebolla junto con el ajo durante 5 minutos. Agregá el galanga, el lemon grass, el sambal y la pasta de camerones. Freí todo durante 5 minutos más.
  4. Agregá los repollitos, el azúcar de palma, la hoja de lima y sal a gusto. Frei todo durante aproximadamente 8 minutos. No dejes que se cocinen demasiado. En este punto tienen que quedar algo duritos.
  5. Por último, agregá el santen asli (agua de manteca de coco) y dejalo estofar hasta que el aceite suba a la superficie.

Nota: el santen (água de manteca de coco) es uno de los ingredientes principales de muchos platos de indonesia. La manera más fácil de prepararlo es cortar un pedazo de manteca de coco y poner agua hirviendo arriba para que se disuelva. Es mucho menos pesado que la leche de coco que se suele usar más en la India y en Tailandia.

repollitos bruselas salteados

Salteando los repollitos