Sería más preciso llamar a esta preparación paté de garbanzos porque en lo único que se parece al hummus tradicional es en que lleva garbanzos. Sin embargo, hoy en día con la popularidad que cobró y los fanáticos que existen (fijate si no en este post en Buzzfeed) todos podemos y debemos tener nuestra propia versión de este clásico.

Es ideal cuando no tenés ganas de cocinar prepararte una sopa rápida y acompañarla con este hummus o para dejar un poco en la heladera para cuando ataca el hambre. A mí me encanta usarlo en lugar de mayonesa en un sandwich (tal vez después suba un post de mis combinaciones favoritas). Después de todo, entre dos panes todo es mejor.


Hummus
Todos podemos y debemos tener nuestra propia versión de este clásico.

Ingredientes

  • 2 latas de garbanzos
  • Jugo de 1 limón
  • 2 cucharadas de semillas de sésamo
  • 1 diente de ajo
  • 1 cuch. de postre de comino molido
  • Menta seca molida para espolvorear
  • Pimentón dulce para espolvorear
  • Cantidad necesaria de Aceite de oliva
  • Cantidad necesaria de Agua
  • Sal a gusto

Preparación

  1. Si estás usando garbanzos en lata, ponelos en un colador y pasalos por abajo del agua para sacarles el líquido con el que viene. Si estás usando garbanzos que vos hidrataste y cocinaste, no es necesario.
  2. La peor parte: pelar los garbanzos. La realidad demuestra que el resultado es mejor. La preparación queda más suave y homogénea, pero si no lo hacés, el sabor no cambia en nada. En la preparación de la foto, me dio fiaca así que no lo hice. Eso sí, cuando tengo invitados, en su honor, pelo todos y cada uno de esos benditos garbanzos.
  3. Poné en un bowl los garbanzos pelados, las semillas de sésamo tostadas, el ajo (yo no le pongo nunca porque me parece invasivo para el sabor sutil de los garbanzos, vos agrégalo si te gusta) y la cucharada de postre de comino molido. Nota sobre las semillas de sésamo: estas semillas tienen mucho sabor. Son ideales para espolvorearlas sobre las ensaladas, sobre tu yogurt, etc. Por eso yo compro bastante para tostar y guardar en un frasco bien cerrado.
  4. Agregale un poco del jugo de limón, un chorrito de aceite y un chorrito de agua. Esto lo hago siempre a ojo. Andá dando toques con la procesadora de mano y agregá chorritos de agua de a poquito hasta que te guste la textura.
  5. Regulá el jugo de limón a gusto. A mí me gusta alimonado, por lo que suelo usar el jugo de todo un limón, pero vos andá probándolo para que te quede como te guste. De hecho, si no te gusta el limón, no lo agregues.
  6. Una vez que llegues a la textura que más te guste, poné la preparación en un plato, hacé dibujos en la superficie con el reverso de una cuchara y espolvoreá el pimentón y la menta seca molida. Ahora sí, para servir, tirá un chorro de aceite de oliva por arriba. Eso sí, que sea un buen aceite de oliva, si no, es mejor ni ponerle.