Los bitterballen son un snack muy tradicional de Holanda. Se pueden pedir en cualquier bar de la esquina. Originalmente, se preparan con carne vacuna, pero en esta ocasión los preparamos para veganos y vegetarianos.

Ingredientes

  • 250 gr de proteína de soja texturizada
  • 250 gr de avena fina
  • 0,5 l agua
  • 2 cubitos de verdura (apto veganos)
  • 1 cebolla grande cortada en pedazos chicos
  • 20 gr manteca (en caso de querer preparar la versión vegana, cambiarlo por margarina apta)
  • 2 cuch. de mostaza (de dijon preferentemente)
  • 2 cuch. de ramitas de cilantro fresco
  • 3 chiles rojos o 2 cuch. de café de sambal
  • Pan rallado c/n
  • Aceite (vegetal) para freír c/n
  • Sal a gusto

Preparación

  1. Hidratá la proteína texturizada de la manera que lo hagas habitualmente y escurrila bien. Si ves que queda muy húmeda, no te preocupes tanto porque después le vas a agregar avena que absorbe la humedad.
  2. Cortá la cebolla y el cilantro en pedacitos bien chiquitos. Tené en cuenta que la única cocción que va a tener la cebolla es la que le des al freir la preparación al final.
  3. Una vez que la proteína de soja esté escurrida, poné los calditos, la manteca o margarina y 1 cucharada de mostaza, agregá el agua hirviendo y después andá poniendo la avena hasta que tome una consistencia que te permita amasar la preparación. Ahora sí, amasá bien todo hasta que quede bien uniforme. Idealmente esto tendría que quedar una pasta lisa. ¡Ah! como yo no tenía avena fina, usé la avena que había en casa. Te recomiendo que NO uses la misma avena que yo porque requiere cocción. Si sos cabeza dura y querés hacerlo con avena gruesa, tené en cuenta que cuando agregues la avena vas a tener que cocinar la pasta. Yo la cociné en el microondas, alternando 5′ de microondas y revolviendo hasta que la avena estuvo lista.
  4. Ahora que la pasta está perfecta, separá la preparación en bolitas. Te recomiendo que no las hagas más grandes que una pelotita de golf porque de lo contrario, cuando las cocines, el centro va a quedar frío y/o vas a tener que quemarlas por fuera para que se calienten por dentro.
  5. Pasalas por pan rallado. No es necesario hacer ningún tipo de ligue. La misma humedad de la preparación va a hacer que el pan rallado se pegue.
  6. Una vez que tengas todas las bolitas listas (te conviene trabajar en serie), poné a calentar el aceite. Lo más importante a la hora de freir es que el aceite esté bien caliente. Para probar la temperatura, tirá un pedacito de masa adentro. Si ves que eseguida sube a la superficie y se hacen muchas burbujitas, el aceite está bien caliente. Si el aceite no está a la temperatura correcta, el producto va a quedar aceitoso y pesado.  No queremos que eso pase. Tené cuidado también de no quemar el aceite porque es tóxico y va a quemar el producto.
  7. Una vez que las bolitas queden tan doradas como te guste, ponelas en papel absorbente y presentalas con 1 cucharada de mostaza de dijon.

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