Uno de los primeros problemas de la temporada en el huerto casero es la enfermedad conocida como marchitamiento fúngico pre-germinación o post-germinación. Los hongos en el suelo atacan las semillas y plántulas cuando empiezan a germinar y crecer.

Como es una de las enfermedades más comunes no solo en las plantas de chiles, sino en todas las plántulas, decidimos dedicar una guía únicamente para evitar este tipo de enfermedad. Acá pueden ver la guía para combatir enfermedades y plagas en las plantas de chile.

En el campo, jardín, o caja de siembra, las plántulas a menudo no surgen, o mueren pronto después de haber emergido del suelo. Las semillas pueden estar podridas antes de germinar, los brotes pueden estar podridos antes de emerger, o los tallos de las plántulas pueden ser atacados cerca de la línea del suelo, causando que las jóvenes plantas colapsen. En conjunto, a estas enfermedades se les llama “marchitamiento fúngico”, y pueden ser causadas por distintos agentes patógenos que habitan en el suelo.

Marchitamiento fúngico en un plantín con soporte

Marchitamiento fúngico en un plantín con soporte (ya demasiado tarde)

¿Tus plántulas se marchitan repentinamente?

El marchitamiento fúngico es una enfermedad de las plántulas. Las plántulas infectadas rara vez sobreviven para producir una planta robusta. Muy a menudo gran parte o la bandeja completa de plántulas se pierde debido el marchitamiento fúngico.

Una vez que las plantas tengan hojas maduras y un sistema radicular bien desarrollado, son más aptas para resistir naturalmente los agentes patógenos del marchitamiento fúngico. Existe un período crítico de crecimiento entre el momento de la plantación y la madurez, durante el cual se debe tener un cuidado especial para proteger las plántulas sensibles.

Síntomas

El marchitamiento fúngico pre-germinación ocurre cuando la semilla o plántula muere antes de llegar a la superficie, mientras que el marchitamiento fúngico post-germinación ocurre cuando la plántula emerge y crece a una altura de una o dos pulgadas, luego se marchita y muere.

Las plantas que son atacadas por estos hongos pero no mueren a menudo son raquíticas. Un tallo contraído o justo por debajo de la línea del suelo es una señal de que la planta sufrió un ataque de hongos durante la época de cultivo.

La primera evidencia del marchitamiento fúngico o descomposición de cualquier parte de la planta que sirva para su propagación (tal como en las papas) es que algunas plantas no emergen. Si las semillas son atacadas antes de que germinen, se vuelven suaves y pastosas, toman un color café oscuro y se pudren. Al desenterrarlas pueden tener una capa de tierra adherida porque el suelo está mezclado con crecimiento fúngico delgado, filiforme.

Un plantín atacado por marchitamiento fúngico

Un plantín atacado por marchitamiento fúngico (se nota en la parte inferior de la raíz)

Las plántulas que germinan se marchitan y pueden oscurecerse. Si las plántulas son atacadas después de que han emergido, el tejido del tallo cerca de la línea del suelo está podrido y debilitado, causando generalmente que las plantas caigan y mueran. Cuando solo las raíces están podridas, las plantas pueden continuar de pie pero atrofiadas, se marchitan y finalmente mueren. A medida que las plántulas envejecen, se vuelven menos susceptibles a los agentes patógenos que causan el marchitamiento fúngico.

Causas

El marchitamiento fúngico es causado por varios hongos incluyendo los oomicetos tales como Phtophthora y Pythium. Estos hongos se encuentran en todos los suelos, son organismos a los cuales les encanta el agua, y se desarrollan en suelos húmedos o mal drenados.

Las plantas de lento crecimiento o débiles son más susceptibles al marchitamiento fúngico que las plántulas fuertes que crecen rápido. Si la planta logra que sus raíces crezcan más rápido de lo que los hongos pueden podrirla, la planta sobrevivirá y será saludable.

El marchitamiento fúngico raramente mata a las plantas de más edad principalmente porque la producción de tejido de tallo secundario forma una barrera protectora y limita la penetración de los hongos. Por eso es importante que tus plantas tengan un rápido crecimiento, para que se fortalezca el tallo y ya no pueda ser atacada por los hongos.

Biología

Los agentes patógenos que causan el marchitamiento fúngico y la descomposición de cualquier parte de la planta usada para su propagación están presentes en virtualmente todos los suelos. Sobreviven en materia orgánica muerta y también producen esporas u otras estructuras que sobreviven durante largos períodos de tiempo. El tejido joven de las plántulas que emergen es menos resistente a la infección cuando las plantas están creciendo lentamente en suelo frío o húmedo. Las plántulas con un crecimiento vigoroso son bastante resistentes a la infección.

Todos los agentes patógenos responsables del marchitamiento fúngico sobreviven bastante bien en el suelo y en desechos de plantas. Los agentes patógenos pueden ser introducidos en la bandeja de plántulas de diferentes formas.

Macetas, herramientas y medios para plantar que han sido utilizados en temporadas previas y que no han sido limpiados adecuadamente pueden albergar agentes patógenos. Las esporas de Fusarium spp. pueden llegar por medio del aire al área de producción, llevadas por insectos como mosquitos del hongo, o se mueven con la salpicadura del agua de riego.

El Pythium spp. a menudo es introducido por medio de manos sucias, herramientas contaminadas o por extremos de mangueras que han estado en contacto con suciedad y desechos. Una vez introducidos en una bandeja de plántulas, los agentes patógenos del marchitamiento fúngico se mueven fácilmente de una planta a otra creciendo en el medio de siembra o en el agua de riego compartida.

Marchitamiento fúngico en un chile

Marchitamiento fúngico en un chile (detalle)

La tierra del jardín a menudo contiene bajas poblaciones de los agentes patógenos del marchitamiento fúngico. Si la tierra del jardín se usa para llenar bandejas de plántulas, los agentes patógenos del marchitamiento fúngico probablemente estarán presentes e iniciarán la enfermedad en las condiciones de calor y humedad favorables para el crecimiento de las semillas.

Las semillas que se plantan directamente en el jardín también pueden sufrir de marchitamiento fúngico. La enfermedad es particularmente grave en plántulas de jardín cuando las semillas se plantan en suelos que están demasiado fríos para una germinación óptima o cuando el clima se vuelve fresco y húmedo después de haberlas plantado provocando una germinación y crecimiento lentos.

Los patógenos del marchitamiento fúngico se desarrollan en condiciones frescas y húmedas. Además, cualquier condición que vuelva lento el crecimiento de la planta aumentará el marchitamiento fúngico. Básicamente, siempre hay que evitar las siguientes circunstancias:

  • Poca luz
  • Exceso de agua
  • Niveles de sales altos
  • Exceso de abono
  • Temperaturas frescas en el suelo

Éstas son todas condiciones asociadas con el aumento del marchitamiento fúngico.

Portador y agente patógeno

Una amplia variedad de verduras y flores pueden ser afectadas por el marchitamiento fúngico. Las hojas, raíces y tallos jóvenes de las recién emergidas plántulas son altamente susceptibles a la infección. Bajo condiciones ambientales adecuadas, los agentes patógenos del marchitamiento fúngico pueden causar descomposición de la raíz o corona de la raíz en las plantas maduras.

Los hongos, Rhizoctonia spp. y Fusarium spp., junto con el oomiceto Pythium spp. son los agentes patógenos más comunes responsables del marchitamiento fúngico. Las esporas fúngicas viven en el suelo y son un problema principalmente en los almácigos. Pueden ser transportados en herramientas de jardinería y en suelos de jardín llevados a la casa o invernadero.

Identificación

  • Las plántulas no emergen del suelo.
  • Los cotiledones (las primeras hojas producidas por una plántula) y los tallos de la plántula están empapados en agua, son suaves, pastosos y pueden tener un color de gris a café.
  • Cuando están infectadas, los tallos de las plántulas se empapan de agua y se adelgazan, casi como un hilo.
  • Las hojas jóvenes se marchitan y toman un color verde grisáceo a café.
  • No hay raíces, están atrofiadas o tienen manchas hundidas de color café grisáceo.
  • Crecimiento blanco y esponjoso como una telaraña en las partes de la planta infectadas bajo alta humedad.

Las especies del organismo del suelo Pythium son las que con más frecuencia son responsables del marchitamiento fúngico, pero otros agentes patógenos, incluyendo especies de Rhizoctonia, Fusarium y Phytophthora, también pueden causar la descomposición de la planta. Es más probable que la descomposición ocurra cuando se plantan semillas viejas o cualquier parte de la planta que sirva para su propagación en suelo frío y húmedo, y esto se ve aumentado aún más por el suelo con mal drenaje, el uso de compost verde y la siembra demasiado profunda.

Soluciones para evitar el marchitamiento fúngico

El marchitamiento fúngico se controla principalmente a través de un buen saneamiento, material de siembra de alta calidad, y controles culturales y ambientales adecuados. El marchitamiento fúngico es peor cuando el suelo está húmedo o compactado.

No hay cura para las plantas que ya tienen marchitamiento fúngico. Sin embargo, puedes prevenir fácilmente el problema proporcionando una buena circulación de aire. Un pequeño ventilador o simplemente rajar la tapa de la bandeja de germinación será suficiente. También se pueden usar fungicidas biológicos como tratamiento para la semilla para evitar enfermedades transmitidas por la semilla o el suelo.

9 pasos rápidos para evitar el marchitamiento fúngico

  1. Usa un nuevo medio de siembra para llenar las bandejas. No reutilices mezcla para siembra o usa tierra del jardín o compost.
  2. Limpia todas las herramientas que serán utilizadas para plantar y dar mantenimiento a las plántulas. Guárdalas en un lugar limpio cuando no las estés utilizando.
  3. Usa una almohadilla térmica debajo de las bandejas para calentar la tierra a una temperatura de 20-24oC para producción de plantas en interior.
  4. Espera hasta que la tierra del jardín haya alcanzado la temperatura óptima para la germinación antes de plantar en exteriores. Esta temperatura varía dependiendo de la planta.
  5. Utiliza un medio de siembra con buen drenaje. El agua debe mantener el medio de siembra húmedo pero no empapado. Usa macetas con agujeros de drenaje para asegurar un buen drenaje del exceso de agua.
  6. No mantengas mangueras y surtidores en el piso.
  7. Usa agua limpia (como agua del grifo) tibia (20 – 24 oC) para regar las plántulas jóvenes. El agua fresca (10oC) ralentiza el crecimiento de la planta y aumenta la oportunidad para las infecciones.
  8. No apliques fertilizante a las plántulas hasta que hayan desarrollado varias hojas reales. Luego aplica fertilizante soluble estándar de ¼ de intensidad. Muchas mezclas para siembra contienen fertilizante de lenta liberación y no se necesita aplicar fertilizante.
  9. Proporciónale a las plántulas 12-16 horas de luz blanca suave fluorescente o lámpara de crecimiento. La luz que entra por la ventana rara vez es suficiente.

Otros pasos más detalladas para prevenir el marchitamiento fúngico son los siguientes:

La temperatura correcta del suelo

La semilla plantada en un suelo que sea demasiado frío para una germinación adecuada y un rápido crecimiento será propensa al marchitamiento fúngico. Para plantarla, sigue las instrucciones que aparecen en el empaque de la semilla. Evita lugares húmedos y bajos como sitios para la jardinería. Cuando sea posible, proporciona un drenaje adecuado para evitar la acumulación de agua estancada en el almácigo. No utilices semillas viejas. Si la semilla se ha guardado del año anterior, antes de plantarla prueba la capacidad de germinación en una muestra.

Fungicida como protección de la semilla

Se puede usar un fungicida como protección para la semilla. Este método se utiliza para revestir la superficie de la semilla con un fungicida eficaz contra agentes patógenos de origen vegetal responsables del pudrimiento de la semilla y del marchitamiento fúngico. En el suelo el fungicida proporciona una barrera protectora alrededor de la semilla y le brinda a la nueva plántula emergente unos pocos días para que empiece a crecer antes de que los hongos puedan atacar.

A veces la semilla se puede comprar pretratada con fungicida. Los paquetes con semilla tratada estarán claramente marcados. Si no está ya tratada, se puede añadir un fungicida midiendo una cantidad de producto químico equivalente al tamaño de dos cabezas de fósforo en cada paquete de semilla. Cierra el paquete, agita vigorosamente, y planta directamente del paquete.

Usar buen compost

Prepara las camas de cultivo de forma que el suelo tenga un buen drenaje. El drenaje puede mejorarse usando camas elevadas y correctivos para el suelo como virutas de secoya, musgo de turbera o corteza de abeto. Usa solo compost bien descompuesto.

Bandeja de Germinación

Huevera de plástico como bandeja de germinación para usar una única vez

El ambiente demasiado húmedo del compost verde fomentará el problema del marchitamiento fúngico. Use procedimientos de compostaje aeróbicos (bien aireados) para reducir la población de agentes patógenos que causan enfermedades en el compost. Se ha reportado que la corteza de madera dura compostada reduce el marchitamiento fúngico.

Probióticos para plantas

Es una buena idea añadir hongos y otros microorganismos a los medios de tus plántulas porque instan a los jardineros a no esterilizar sus suelos. Normalmente los agentes patógenos del marchitamiento fúngico no vienen del medio de cultivo. Se parecen mucho al resfriado común – están en todas partes en nuestro ambiente. Esterilizar el medio de cultivo no es bueno porque mata cualquier microorganismo natural que venga de la turba/compost.

Estos microorganismos naturales usan exudados de raíz como alimento. Los agentes patógenos del marchitamiento fúngico también usan estos exudados como una fuente de alimento. Si los microorganismos naturales están presentes, estos agotan el alimento proveniente de las raíces de las plantas, lo cual ralentiza el rápido desarrollo de las poblaciones de agentes patógenos de las plantas.

Aún y si el medio de cultivo está esterilizado, los agentes patógenos continúan entrando al medio de cultivo. Dado que se han eliminado todos los microorganismos naturales, no hay nada en el medio de cultivo que impida que las poblaciones de agentes patógenos se establezcan rápidamente y abrumen las plantas.

Plantar y sembrar en la mejor época

Planta cuando las temperaturas sean favorables para un rápido crecimiento de las plántulas. La siembra poco profunda acelerará la germinación en exteriores si las condiciones son marginales. La siembra demasiado profunda puede retardar la germinación y aparición de la plántula y aumentar los problemas del marchitamiento fúngico.

Si quieres empezar semilleros antes de que las temperaturas sean favorables, lo mejor sería empezarlos en un invernadero u otra área protegida y trasplántelos al campo cuando las temperaturas sean un poco más cálidas. No trasplantes a un clima frío o suelo húmedo. Usa solo las semillas de más alta calidad disponible.

Usa rociadores de irrigación suaves para fomentar la germinación y aparición y no te excedas con el riego. Después de que las plantas emergen, distribúyelas de tal forma que haya una buena circulación de aire entre ellas. Evita colocar demasiado fertilizante de nitrógeno. Evita plantar los mismos cultivos en el mismo lugar año tras año.

Saneamiento

El saneamiento es importante porque las esporas de los organismos que causan el marchitamiento fúngico pueden sobrevivir en el polvo, medio de siembra, o partículas de tierra en bandejas y macetas. Para reducir la sobrevivencia de agentes patógenos, retira y elimina las plantas enfermas y esteriliza los depósitos.

Si estás empezando siembras en interiores, en cajones vivero, o invernaderos, planta las semillas en suelo tratado con vapor o en mezcla para siembra pasteurizada.

¿Esterilizar el suelo es contraproducente?

Hasta ahora, es una solución un poco dudosa y hasta diría que no se debería hacer, ya que el suelo sano tiene un montón de bacterias sanas que ayudan el desarrollo de la planta. Pero cuando lees los recursos de jardinería más convencionales y te dirán que también deberías esterilizar el suelo para las plántulas con el fin de eliminar cualquier agente patógeno que pueda contener.

De hecho, muchos jardineros, literalmente hornean sus suelos y mezclas para plántulas para eliminar microorganismos y crear un entorno supuestamente “seguro” para sus jóvenes plantas a punto de nacer.

Sin embargo, existe, una escuela de pensamiento cada vez mayor que sugiere que este de hecho puede ser contraproducente y nosotros nos adherimos a esa escuela por ahora, porque se puede evitar el marchitamiento de muchas otras formas.

Al igual que con las personas enfermas, matar todas las bacterias tanto beneficiosas como perjudiciales no es siempre la mejor estrategia. Una muy buena práctica para la germinación de plantas saludables sin que las plántulas se caigan es cargar el suelo con bacterias y hongos beneficiosos como la micorriza, y la bacilussubtilis. Esto recuerda mucho a cómo suceden las cosas en la naturaleza. Sin suelo vivo saludable, no podemos verdaderamente esperar plantas vivas saludables.

Pasteurizar el suelo

Pasteurizar el suelo es otro método no tan drástico como esterilizar el suelo, pero aun así para nosotros no hace falta si se cuida bien las plántulas durante las primeras etapas de crecimiento. Si quieren pasteurizar el suelo por las dudas, siguen las instrucciones a continuación:

Normalmente el marchitamiento fúngico ocurre en cajoneras plantadas para trasplantes. Para evitar este problema, el suelo se puede calentar para matar organismos patógenos en el mismo. Coloca de 3 a 4 pulgadas de suelo en un recipiente y precalienta el horno a 95 grados Celsius.

Coloca el suelo en el horno y revisa la temperatura ocasionalmente con un termómetro para carne. Cuando la temperatura del suelo alcance los 70 grados, apaga la estufa y mantén la puerta del horno cerrada durante 30 minutos. Este procedimiento pasteurizará el suelo en lugar de esterilizarlo.

El suelo estéril es mucho más susceptible a contaminarse de nuevo con patógenos de las plantas. No mezcles suelo no pasteurizado con suelo pasteurizado. Esteriliza la superficie de herramientas, mesas de trabajo y depósitos con una solución suave de hipoclorito de sodio (1 parte de lejía de uso doméstico + 9 partes de agua) para evitar la contaminación del suelo.

Como los suelos vivos mejoran el sistema inmunológico de la plántula

Un oomiceto particular conocido como Pythium aphanidermatum, un culpable común en el marchitamiento fúngico, es inhibido por la presencia de microorganismos que comúnmente se encuentran en el compost de gusanos.

Los microbios presentes en el compost son la clave para la supresión. Estos microbios colonizan la superficie de la semilla dentro de las ocho horas posteriores a haber sido plantada en lombricompuesto. Los microbios modifican químicamente la semilla a medida que esta germina de manera que las señales entre la semilla y las zoosporas móviles de P. aphanidermatum se interrumpen, evitando que los agentes patógenos tengan acceso a la planta.

Lesión similar, pero no es marchitamiento fúngico

Las plagas de jardín como cortadoras, tijeretas, alticinos, caracoles y babosas, y gusanos de raíces también pueden dañar las plántulas en el jardín. Es importante distinguir daño causado por plagas de las lesiones causadas por el marchitamiento fúngico.

  • Cortadoras: son orugas parduscas, de piel suave que afloran del suelo por la noche para alimentarse de plántulas recién emergidas y de trasplantes recién hechos. Se llaman “cortadoras” porque con frecuencia recortan las plantas a nivel de la superficie del suelo o justo por debajo. Busque pedazos de las plantas, y escarbe alrededor de la base de las plantas dañadas para buscar cortadoras.
  • Tijeretas se alimentan más activamente por la noche, y pueden causar un daño sustancial a las plántulas. A las plántulas dañadas les pueden faltar todo o partes de sus hojas y tallos.
  • Alticinos son escarabajos pequeños y brillantes con grandes patas traseras que usan para saltar. Son comunes en huertas recién plantadas, y pueden dañar gravemente las plántulas mordiendo docenas de agujeros en las hojas o quitando hojas completamente. Cuando muchos alticinos muerden las hojas, estas lucen como perforadas por balas y ralentizan el crecimiento de la planta.
  • Caracoles y babosas son más activos por la noche y en días nublados o con neblina. Los caracoles y babosas muerden agujeros irregulares con bordes suaves en las hojas, y pueden recortar partes de plantas suculentas y plántulas. Busca el rastro de moco plateado para confirmar que el daño fue causado por caracoles o babosas y no por agentes patógenos de marchitamiento fúngico u otras causas.
  • Gusanos de raíces son pequeños, con o sin patas y blancos. Busca sus cápsulas de pupa cafés en o alrededor de las semillas o plántulas dañadas. Los gusanos del maíz infectan semillas que recién brotan antes de que las plantas puedan emerger. Los gusanos del repollo atacan plantas de más edad, plagando las raíces con túneles.

El mundo oculto del suelo

Con el cada vez mayor conocimiento científico sobre la vasta diversidad de especies bajo nuestros pies, tal vez no es de extrañar que muchos jardineros están encontrando beneficios al promover los suelos vivos.

Muchos productores ahora están encontrando que una estrategia sensata para la eliminación de enfermedades está más relacionada con el fomento de microorganismos beneficiosos que con la adopción de la estrategia de “matar todo lo que se mueva” para crear entornos de cultivo sin vida y estériles.

Cuanto más aprendamos sobre las complejas relaciones en nuestros suelos, tendremos más capacidad para ajustar nuestras estrategias para combatir el marchitamiento fúngico y otras enfermedades.

Marchitamiento fúngico en un plantín habanero

Marchitamiento fúngico en un plantín habanero